Qué derechos tiene el trabajador ante un riesgo grave e inminente

El trabajador tiene derecho a protegerse ante un riesgo grave e inminente según lo establecido en el artículo 21 de la Ley de Prevención de Riesgos Laborales (LPRL). Este derecho se ejerce mediante la paralización inmediata de la actividad que supone el peligro, sin que pueda ser sancionado por el empresario. El trabajador debe comunicar al responsable de prevención o al empresario la existencia del riesgo grave e inminente, y puede solicitar la intervención del Comité de Seguridad y Salud si lo estima necesario.

Además, el trabajador tiene derecho a:

  • Recibir información y formación sobre los riesgos específicos de su puesto de trabajo, según el artículo 19 LPRL.
  • Participar en la elaboración del Plan de Prevención de Riesgos Laborales, conforme al artículo 16 LPRL.
  • Denunciar actos de incumplimiento de las obligaciones preventivas sin temor a represalias, según el artículo 32 LPRL.
  • Acceder a la documentación de evaluación de riesgos y al registro de accidentes de trabajo, conforme al artículo 20 LPRL.

Si el empresario no actúa, el trabajador puede recurrir a la Autoridad Laboral (a través del Servicio de Inspección de Trabajo y Seguridad Social) para que intervenga y garantice la seguridad. La paralización de la actividad debe ser comunicada por escrito o mediante el sistema de comunicación establecido en la empresa, y no puede ser considerada como falta grave ni despedido sin justificación legal.

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